viernes, 25 de marzo de 2011

La litera de tres

Siguiendo con la entrada de ayer y en cuanto a organización de una familia numerosa, la mayoría de los conocidos que se encuentran en esta situación coinciden en que las cosas se van haciendo poco a poco (gracias a Dios los hijos no vienen todos de golpe). Así, llega un momento en que la prioridad es encontrar un espacio para colocar al nuevo retoño.

El problema -y gordo- es cuando ya no hay más cera que la que arde y por mucho que todos se aprieten, allí ya no cabe nadie más. Es entonces cuando se agudiza el ingenio (la necesidad hace la mayoría del trabajo) y ... ¡aparece una solución! En nuestro caso es A. la que suele tener estos "ataques de ingenio" y, con la ayuda de internet, encuentra grandes soluciones.

Para el que no lo sepa, os diré  que A. es forofa de IKEA es una biri-biri de IKEA. Como diría Belén Esteban (cambiando un poco la frase), "por IKEA, mata". Sin embargo no todo está allí. Cuando no encontramos lo que buscamos en esa multinacional sueca y caes en una profunda depresión pensando que no existe remedio en el mundo (al menos el conocido), aparece, como decía, una genial idea de A. y se pone manos a la obra.

Una de las más sonadas fue cuando llegó el momento de que S. pasara de dormir en la cuna a una cama como cualquiera de sus hermanos. En casa tenemos 4 habitaciones y la más grande es la nuestra, simplemente porque tiene cuarto de baño, en otra duermen P. y Mi. en dos camas plegables chulísimas (no como los plegatines de nuestra infancia). Éstas se recogen hacia la pared de forma lateral y de forma muy fácil. La tercera es para Ma. Allí está como una reina. Y en la última había una litera para Q. y JP. Es verdad que además había una cama nido, pero el tener que sacarla cada día resultaba muy incómodo, sobre todo por el poco espacio que existía.

Cuando yo ya estaba desesperado y a punto de tirarme a la bebida, A. tuvo la feliz idea de poner una litera de tres camas. "¡Pero si eso no existe!", le dije yo.

"He visto unas en internet"

 "A ver, a ver... A., ¿te has fijado que todas son (no sé por qué ) de México?"

Al final encontró unas de la marca Flexa (hago publicidad de forma consciente por lo agradecidos que estamos con estos fabricantes daneses) exactamente igual a la de la fotografía (no he puesto una foto de la que tenemos en casa porque quiero mantener el anonimato y A. puso los nombres de sus ocupantes con una letras de colores"muy monas".

La litera causa admiración entre nuestros invitados y, aunque llama la atención por lo insólito de la solución, ha sido un descanso (nunca mejor dicho) para esta familia.

7 comentarios:

  1. ¿Qué edad tiene el que va arriba?

    Buena solución. Yo tengo 5 hijos entre 38 y 20, y como dices, el problema m´s grande es hacerle un espacio en los cajones, dormitorios, etc.

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  2. El que duerme arriba cumplirá 9 años el próximo mes, pero ya nos aseguramos que pudieran dormir hasta bien mayores. Son muy resistentes (las camas)

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  3. Pater, yo es que soy una "encuentra-contras"... ¿No es un pelín incómodo hacer no ya la cama de en medio, sino la tercera?. Y otra cosa, ¡Debéis tener unos techos altísimos!. Por aquí, en las casas de nueva construcción los techos son de 2,45 o así, y para mí que esa altura no da para una trilitera y su correspondiente cabeza.

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  4. Si Sara es un pelín incómodo, por eso usamos sacos de dormir ajustables (de hecho son como unas sábanas).

    Nuestra casa es antigua, así que los techos son más altos

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  5. Bueno Pater, evidentemente en cualquier caso me alegro por vosotros. Si es una casa "antigua" seguro que las habitaciones no son tan ridículas como las de ahora. Y lo de las literas de tres me parece una idea genial, camas puestas y resto de la habitación libre. Por curiosidad, ¿Como estudian vuestros hijos?. Me refiero a que cómo se reparten, en qué habitaciones, si comparten mesa etc. Simple curiosidad (o envidia).

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  6. ¿Cómo estudian? Cuando se ponen, P. y Mi. tienen una mesa también plegable como las camas. Es difícil explicarlo sin verlo pero, por increíble que parezca, es muy cómoda. Es grande y caben los dos, cosa que no hacen muy a menudo.

    Ma., la mayor, tiene su propio escritorio en su cuarto, gracias a Ikea.

    Y en el cuarto de los tres pequeños (Q., JP y S.) hay una mesa grande que sólo usa Q. de vez en cuando para hacer deberes. Los dos pequeños aún no tienen edad para ello.

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  7. Gracias Pater, ya te dije, simple curiosidad. Es que en los dormitorios de mis hijos no cabrían dos estudiando juntos :(

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